lunes, 24 de julio de 2017

¿Propósitos para todos los días? Puede ser.

Sonrisas.
Sorpresas.
La risa previa a la carcajada.
Conseguir lo que querías.
Buscar.
Cerveza.
Tu canción favorita.
Dudar.
Bailar.
Caricias.
Tonterías.
Besos.
Aprender.
Comprender.
No sé, ¿y si empezamos por esto?

Según Aristóteles “la felicidad es el significado y propósito de la vida, el fin de la existencia humana".

No sé qué es la felicidad y ni siquiera sé cuál es mi propósito en la vida, ni sé si una cosa está ligada con la otra ya que todo el mundo desea ser feliz; pero tampoco sé si se paran a disfrutar de esas pequeñas cosas que te ponen los pelos de punta.

Yo me paro aquí con mi piel erizada, a ver si descubro que es eso de “ser feliz" mientras sonrío en medio de una sorpresa y la carcajada se me adelanta a la risa previa. A ver si va a ser verdad, eso de que consigo lo que quería, digo(ante la duda, voy a ir a buscarlo).
Abre una cerveza, anda monada, que está sonando mi canción favorita. Bueno, abre dos. No, mejor compartida.
O baila, que la caricia no procede y la tontería se nos va de las manos entre beso y beso.
Creo que he aprendido algo de todo esto; porque he comprendido que el secreto está en salir ahí fuera y hacer que las cosas pasen.
Provócalas, igual hasta descubrimos eso de lo que tanta gente habla:
lo de ser feliz, digo.



Mar

He ido al mar y he llovido por dentro; a ver si con suerte mi piel escocía y olvidaba cicatrices pasadas.
No sé si ha funcionado, pero me quedo aquí.



Badabadum

Nunca se me ha dado bien escribir sobre sentimientos o sensaciones.
Como explicarle a alguien virgen que se siente en un orgasmo, no sé; algo así.

Como aquella noche que abriste el maletero para sentarnos y acabamos tumbados en el suelo.
Me vaciaste por dentro y me llenaste de la misma sensación que tengo cuando me abrazas.
Nos reímos de las estrellas y por si aquello no era un ovni sino una estrella fugaz, pedimos un deseo. Dijiste que habíamos pensado lo mismo, a lo que yo pensé: a ver si la que se está riendo es la estrella porque los fugaces somos nosotros.
Ojalá no.
Quédate así.
Aprieta fuerte.
O hazme polvo; y luego, sopla.

jueves, 8 de junio de 2017

Baluarte

Y creo que te quiero de verdad:
Porque no te necesito
Y aún así no quiero que te vayas,
Porque eres verdad sobre toda mi vida
Y tu cara parece un logro sobre esta losa que me arrastra,
Un beso a la flor marchita de mi lápida,
Porque meciste mi mano para escribir mis temores
De una forma tan suave que pareció una caricia,
Y ya no tengo miedo más allá de mi misma,
Porque me has hecho amar
Aquello en lo que dejé de creer
Y, mereciéndote un cielo y un nombre de diosa,
Te quedas en mi tierra.
.
(Elvira Sastre)

sábado, 3 de junio de 2017

PODRÍA

Podría prometerte muchas cosas que quizá, nunca podría llegar a cumplir.
Confía en mí, que justo detrás de ti, están mis ganas; escondidas por si piensas hacerles daño.
Florecen por primavera, y jamás se marchitan por invierno; pero por favor, no me hagas prometertelo.
Hoy no.
A lo largo de mi vida he descubierto que las promesas están llenas de palabras vacías; por lo que no, jamás te prometeré aquello que mañana no cumpliré.
Tengo el alma llena de ganas de volar y a estas, ni siquiera les hacen falta florecer porque nací con ellas puestas.
No te enamores de mí, porque no estoy aquí para hacerte feliz a ti sino a mí.

Quizá mañana veas que me pierdo entre mis sueños y no volveré por primavera,
Quizá mañana entre el sol por tu ventana y te acuerdes de mis libros tirados en “la vereda de la puerta de atrás",
Quizá descubras que era tan fugaz como las promesas,
Y quizá también, descubras que siempre me quedarán unas cuántas ganas de más por si decides verme feliz y compartirlo conmigo sin necesidad de hacerme daño.

Escritura Automática

Tenía sueño y con el ventilador se me apagó el mechero
Me quedé mirando el cuadro preocupada
al lado del lagarto estaba la manguera pegada a mi almohada
La bandera despeinaba mi flequillo por la escalera y al llegar abajo la mariposa se convirtió en capullo para esconderse justo detrás de ti.
La luna brilla más cuando está sola
El sol callado dice más que tus ojos
Te apagas cuanto más me miras
y brillo cuanto más ausente estás.
¡Pide un deseo!
Quiero cambiar este mundo tan feo

jueves, 20 de abril de 2017

“RETRATO"-Lengua

Mi infancia torpe y divertida en un valle de Ezcaray.
Olor a rosa empapada y café humeante entre mis mejillas.
Mi juventud alocada entre verdades y desengaños, donde mi cara cubierta por una máscara no deseaba ver lo que en el mundo pasaba.
Mi historia simple y certera, con abrazos detrás de la chistera.
Mis mejores momentos los breves y buenos.
Olor a lluvia.
Risas despeinadas entre las hojas secas de otoño.
Café humeante entre largas charlas errantes.
Y un: nunca dejes de reír y soñar; porque en este mundo de palabrería, nunca sabes quien intenta arrebatarte la alegría.
Mi peor recuerdo se desvaneció entre el viento primaveral para convertirse en un aprendizaje esencial.
Tengo un par de cuentas pendientes con los mosquitos que en verano no me dejan dormir.
¿Soy triste con vocación de alegre o viceversa o al revés?
Parezco confiada, pero lo cierto es que soy resalada.
He vivido ilusiones con sabor a chocolate que quedaron colgadas de mi quinta estrella.
Y vivo enamorada de la vida y bastante ida.
Sueño con poder volver al tartán donde perdí la valentía.
Espero correr hasta que el alma se desgarre y no le quede sitio para ningún amarre.
Ansío volver a tocar el cielo y comérmelo como si de algodón de azúcar se tratase.
Anhelo todo aquello que se perdió como un destello.
Camino, y no pienso buscar ningún destino.
Amo la luciérnaga que colgada de mis párpados aguarda.
Adoro el colibrí que perdí una noche de abril.
Admiro a todo aquel que acumula bocetos incompletos.
Rechazo las mentiras, son sortilegios que aprietan demasiado fuerte.
Odio la coliflor.
Desprecio a todo aquel que se sienta a ver pasar su vida. Mientras, yo viviré un rato.
Sonrío con pequeñeces.
Lloro con pequeñeces.
Y cuando logre quitar la venda que tras de mí se esconde, me enchufaré un cigarro con un café humeante entre mi mano.
Seré todo aquello que un día quise: ser feliz.
Y como sigo pisando las hojas secas en otoño, yendo a Ezcaray, sonriendo con pequeñeces, llorando con pequeñeces, amando el café... creo que lo conseguí hace días.
Así que voy a vivir un rato.