sábado, 26 de noviembre de 2016

QUERIDO TÚ:

Esto no va a poder con nosotros, porque tanto tú como yo, sabemos la falta que nos hacemos.
Eres, y lo sé con certeza, la única persona a la que le he dicho "te quiero" en serio. Porque si esa palabra se refleja en ti, no sabes cuantísimo significa.

Que si algún día te faltan recuerdos porque están en el más recóndito escondite, haré que los encuentres.
Y si no lo consigues, reviviremos todo aquello que nos hacía felices.

Seré quien vuelva a relatar tus historias, porque las escribiré una a una para que tengas la oportunidad de leerlas y releerlas y recuerdes lo mucho que me reía (y te reías, aunque ya no lo hagas tan a menudo...)
Como aquella noche cuando era pequeña y no podía dormir, viniste y me tendiste tu mano; empezaste a contarme miles de historias, una por cada arruga que recorría tus finos dedos.
Me dormí con tu mano sobre la mía, y es que, no todo el mundo puede presumir de tener agarrado a un superhéroe.

Eres el hombre de mi vida, aquel que con mirar mis ojos color avellana (o al menos así los llamas tú), entiende lo que pasa y hace una pausa. Me mira y me pregunta, sin rodeos, y me quedo exhausta...
Voy a llenar cada hueco que falte en esa memoria, porque aunque aparentemente parezca vacía, te la pienso llenar de alegría.

Felicidades torero, como dirías tú.
Te quiero abuelo. Eres magia.

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