sábado, 4 de febrero de 2017

Artículo costumbrista, Lengua

Cabe destacar que las fiestas de los pueblos están para sobrevivir. Al menos del mío.
En las fiestas te puedes encontrar eventos de todo tipo, eso sí, siempre con cerveza en mano, y si es fría, mejor.

Yo me acuerdo cuando era pequeña que salía a la calle y esperaba a la 13:00 para la típica traca, en la que unas adolescentes a las que llamaban “majas" a pesar de que no todas lo eran, conseguían prender aquel hilo del que colgaban regalos y que éstos callesen sobre las manos de los niños allí presentes, a pesar de llevar una vestimenta jotera incomodísima. Que esa es otra, las jotas. Las jotas en Aragón siempre han sido tradición, y no por ello quiere decir que habitualmente vistamos así, porque cada vez que se habla de Aragón se asocia la faldita, las medias de jotera, el moño que te hacía tu abuela bien alto y demás complementos. Pues no señores, sí que nos gustan las jotas, o al menos es una tradición respetada por todos, pero no por ello piensen que vamos por ahí como recién sacados de una telenovela.
Lo dicho, yo me ponía debajo de aquella traca cada año, con una ilusión que me delataba por el brillo de mis ojos.
Cuando crecí, vi las fiestas de otra perspectiva, empecé a ir también a las vacas. También es un tema curioso, ya que en Aragón, unas fiestas sin vacas, no son fiestas. Que se lo digan sino a la alcaldesa del pueblo, que cada vez que quita un día de estos, se le planta una avalancha de gente en la puerta del Ayuntamiento. Aquí en Aragón durante las fiestas, hay vacas a todas horas y cualquier escusa es buena. Que si a las 8 después de almorzar encierro, que si a las 11 para  los que aún siguen de fiesta, que si a las 2 para acompañar la comida, que si a las 6 tarde de vaquillas, etc. ¡Bueno, y la de las 12 que no falte! Eso no es una vaca, eso es un toro. Pero no un toro cualquiera, aquí, el toro de fuego es literalmente un toro con fuego en sus cuernos. Nada de tonterías de cartón.

Años después, seguí descubriendo cosas acerca de las fiestas de mi pueblo, cuando cumplí 12 años me dejaron salir por la noche a las discomoviles que había día si y día también. Otro tema a tratar, porque eso no es ningún concierto. Ahí van los jóvenes(y los no tan jóvenes) más cascaos que el cascanueces que yo veía años atrás.
Aquí la gente sale a las 23:00 después de cenar y no pisa su casa hasta después del encierro de las 2. Y eso si la pisa, porque como se vaya a la peña de ahí ya no sale. Si ya lo decía mi abuelo, cualquier escusa es buena, y más si hay vacas y una buena cerveza en mano.

Dicho esto, aunque nuestras fiestas sean jotas, vacas, noches, actividades... y estén hechas para sobrevivir, que no digan que los españoles sólo salimos de fiesta, porque es cierto aunque lo negemos. Que la vida está loca y las fiestas de los pueblos son las fiestas de los pueblos.
Una cerveza, fría, por favor.

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